header geoparqueheader geoparque-m

ACERCA DEL GEOPARQUE

 

El Geoparque Bryn Gwyn es una reserva natural donde podrá vivir la aventura de la exploración científica en una verdadera experiencia de campo.

Operado por el MEF, el Geoparque ofrece un recorrido por el pasado natural de este rincón de la Patagonia abarcando los últimos 40 millones de años. Allí podrá observar fósiles, parcialmente expuestos, de ejemplares hallados por los investigadores a lo largo de los años.

Estos especímenes relatan una historia de cambios geológicos y climáticos que afectaron a la región desde mediados del Paleogeno (periodo Terciario) a la actualidad.

El ascenso de la barda es sencillo para la mayoría de las personas, y la Estación de Campo cuenta con servicios sanitarios y otros recursos para disfrutar plenamente de su visita.

geoparque bryn gwyn

RECORRIENDO EL PARQUE

Longitud estimada: 1800 metros.

Ascenso vertical: 125 metros.

Duración estimada: entre 1 y 2 horas (ascenso y regreso)  

 

Exhibición: Fósiles semiexpuestos protegidos por estructuras vidriadas.

Cartelería explicativa sobre la evolución geológica y los especímenes mostrados.

Centro interpretativo en la Estación de Campo.

 

Lo que hay que saber para una mejor visita

Dificultad: Sencillo. Todo el recorrido se puede caminar (no es necesario escalar). El ultimo tramo es algo mas escarpado y puede requerir de precaución adicional para niños y adultos mayores.

El recorrido no es accesible para personas con discapacidades motrices.

 

Que llevar: Protección solar, calzado cómodo, gorra, una mochila liviana para efectos personales, una botella de agua mineral. ¡No olvidar la cámara de fotos y/o binoculares!

 

Visitas regulares: Circuito autoguiado durante el horario normal del parque.

 

Horarios y precios: Martes a Domingo (salvo Lunes feriados) de 10 a 18hs. La entrada se cierra a las 16hs. El precio de la entrada es $30 para adultos y $15 para niños.

 

CIRCUITO PALEONTOLOGICO

 

Desde la Estación de Campo, el sendero se interna en la barda y en las profundidades del Período Terciario. Los primeros fósiles de insectos y mamíferos nos cuentan sobre las condiciones previas al levantamiento de la Cordillera de los Andes, ocurrida durante el Mioceno.

La Patagonia había sido hasta entonces una extensa sabana arbolada. El clima, más cálido que en la actualidad, se vio durante este período perturbado por las frecuentes erupciones volcánicas de la naciente cordillera, depositando grandes cantidades de cenizas sobre la tierra.

 

Más arriba, comenzamos a notar el paso del tiempo: tanto las remotas y jóvenes montañas como la separación de la Antártida provocaron profundos cambios en el clima patagónico, persistentes hasta hoy.

 

"Buceando" en el Terciario

Pero otro hecho cambiaría más dramáticamente el paisaje: la invasión de las aguas marinas sobre el continente. Fósiles de ballenas, delfines y otras especies marinas son prueba de que esta zona estuvo alguna vez bajo las aguas.

Las suaves laderas de la barda continúan ascendiendo y mostrando las distintas formas de vida que poblaron las aguas durante el final del Terciario y principios del Cuaternario.

 

Algo más arriba, encontramos grandes bancos de ostras: el mar había comenzado a bajar. Pero con el resurgimiento de la Tierra, se observa otro fenómeno geológico: las recientes glaciaciones que, durante los últimos cien mil años dieron forma al Valle y recortaron los estratos geológicos que hoy nos cuentan esta fascinante historia.

meseta